La escasez de precipitaciones en la serranía durante el último ciclo anual ha reducido la infiltración natural en las cuencas que abastecen a las poblaciones costeras. Cada litro extraído del subsuelo sin recarga correspondiente amplía el riesgo de intrusión salina en los pozos agrícolas y residenciales.
El estado crítico de los pozos profundos
En las zonas agrícolas periféricas, los niveles estáticos han descendido varios metros en menos de veinticuatro meses de bombeo continuo. Esta situación técnica encarece la energía necesaria para la extracción y deteriora progresivamente la conductividad eléctrica del agua disponible para riego.
Medición comunitaria e infraestructura hidráulica
La comunidad paceña y los comités ciudadanos insisten en la instalación de macromedidores que permitan auditar fugas en la red primaria de conducción. La pérdida por tuberías obsoletas sigue representando una fracción inadmisible en una región definida por su aridez extrema.
Un modelo sostenible para la península no admite dilaciones administrativas: requiere preservar las zonas de recarga en las sierras y priorizar el consumo humano sobre proyectos de expansión desmedida.